Peletización de semillas de lechuga es una técnica que mejora el rendimiento de la siembra recubriendo las semillas con materiales especiales (como fertilizantes, productos químicos, cargas, etc.), y es adecuada para la siembra mecánica o el tratamiento de semillas pequeñas
La peletización de las semillas de lechuga se ha convertido en una práctica bastante habitual en los cultivos comerciales, especialmente en la producción agrícola mecanizada y a gran escala.

Las ventajas de la granulación
Conveniente para la siembra mecánica: Las propias semillas de lechuga son muy pequeñas (normalmente de 1 a 3 milímetros), pesan poco y es difícil controlar con precisión la densidad cuando se siembran directamente. Tras la granulación, el volumen aumenta, lo que facilita la siembra uniforme mediante sembradoras de precisión, ahorrando semillas y reduciendo los costes de aclareo.
Mejora del índice de germinación: Los materiales granulados pueden contener humectantes, nutrientes o fungicidas, que pueden ayudar a mejorar el entorno de germinación, especialmente en condiciones de sequía o bajas temperaturas.
Producción estandarizada: Adecuado para la cría de plántulas en fábricas o granjas a gran escala, mejora la eficiencia de la siembra.

2. Escenarios de aplicación
Cultivo de hortalizas a gran escala: En regiones con un alto grado de mecanización, como Europa, América y Australia, se suelen utilizar semillas de hortalizas crudas granuladas.
Siembra de plántulas en bandeja: Las semillas granuladas pueden colocarse con precisión en la siembra en bandeja, lo que reduce la tasa de agujeros vacíos.
Variedades especiales: Algunas lechugas híbridas o variedades de alto valor (como la lechuga arrepollada) se granulan más a menudo para reducir costes.
